APEGOS EMOCIONALES A PRENDAS DE NUESTRO ARMARIO

febrero 14, 2019
Photo by Clarisse Meyer on Unsplash

Los procesos de apegos a cosas materiales suelen ser mucho más comunes de lo que imaginamos, precisamente porque solemos hacerlo sin darnos cuenta. Siendo un poco más específica en el tema, también podemos encontrar ese apego a las prendas que ocupan un espacio, muchas veces innecesario, en nuestro armario.

Cuando llevo a cabo sesiones de “CLOSET DETOX” con mis clientas, me encuentro con que es más difícil deshacerse de unas prendas que de otras, pero ¿por qué ocurre esto?

Generamos una vinculación emocional con algunas prendas que nos ayudan a rememorar algo o alguien que tenemos en nuestra memoria, quizás porque teníamos puesta esa prenda en alguna situación que hemos compartido o porque alguien nos la regaló. Esas prendas que nos negamos a sacar de nuestro armario constituyen un momento del pasado, por lo que tenemos que trabajar para conectar con procesos de nuestro presente.

Así que, cuando acumulamos prendas que nunca usamos, debemos tomar decisiones porque sin duda están generando bloqueos a prendas cotidianas. Quizás porque hemos cambiado de talla, porque hemos cambiado de tipo de vida o profesión, o porque simplemente no solemos vestirnos igual que antes.

Entonces, ¿qué puedes hacer para actuar sobre esas prendas que ya no tienen cabida en tu armario?  Aquí te muestro mis recomendaciones:

1.- Enfréntate a tu armario. Debemos entender la importancia que tiene cortar con el vínculo emocional con algunas prendas, y es una decisión muy personal pero bastante necesaria.

2.- Sé tolerante con los procesos de cambios en tu vida. Debemos aceptar que quizás ya no vestimos igual que cuando estudiábamos, que nuestro cuerpo cambia y nuestro estilo de vida también; así que debemos aceptar y adaptarnos a ese cambio.

3.- Hazte preguntas sobre la prenda. Cuando te quieres deshacer de una prenda obsérvala y pregúntate: ¿cómo será tu vida sin esa prenda en el armario? Te aseguro que el pronóstico no es nada negativo.

4.- La ropa tiene que identificarse con tu estilo de vida. Si no nos gusta ir de fiesta, no tiene sentido tener prendas para ese tipo de ocasiones.

5.- No guardes la ropa “por si acaso”. Este punto tiene mucho que ver con el anterior, precisamente porque no podemos llenar nuestro armario de prendas que no usamos ni usaremos, porque un “por si acaso” seguramente se convertirá en un “nunca”.

6.- Considero que la ropa tiene una misión. Y lo digo porque pienso que hoy me hace feliz a mí y mañana puede hacer feliz a otra persona.

7.- Establece normas de compras. Si quieres comprarte una prenda, piensa que debes sacar (regalar-donar) al menos dos de tu armario. Esto te llevará a analizar si realmente necesitas o no esa nueva prenda.

8.- La ropa es un objeto, no es un recuerdo. No olvides que tú eres quien determina tu felicidad. Tu felicidad no la va a determinar la ropa.

Sé lo difícil que es, sé que puedes pensar que si sacas esa prenda de tu armario estás atentando contra un bonito recuerdo, pero solo puedo decirte que tus recuerdos están siempre dentro de ti y no dentro de una prenda. Así que te invito a recopilar recuerdos en tu memoria y no en tu armario.

¿Estás list@ para desprenderte de esas prendas que ya no usas?

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